Un grinder sucio es un sacrilegio. Los dientes se atascan, el kief se desperdicia y el mecanismo se endurece. Papadoulus limpia sus grinders cada 2-3 semanas de uso regular.
Antes de limpiar, recoge todo el kief del compartimento inferior. Es oro verde, no lo tires.
Método 1: Limpieza básica (seca)
Para mantenimiento rápido. Solo necesitas un cepillo pequeño (una brocha de maquillaje funciona perfectamente).
- Desmonta el grinder en todas sus partes.
- Golpea suavemente cada parte sobre superficie limpia para que caiga el material suelto.
- Con el cepillo, limpia dientes, agujeros de malla y todas las superficies.
- Usa un palillo para los rincones más difíciles.
Método 2: Limpieza con alcohol isopropílico (metal)
Para limpieza a fondo. El alcohol isopropílico al 90% disuelve la resina sin dañar el metal.
- Recoge todo el kief que puedas primero.
- Congela el grinder 30 minutos (el frío hace que la resina se desprenda más fácil).
- Sumerge en alcohol isopropílico durante 20-30 minutos.
- Frota con cepillo de dientes viejo bajo el alcohol.
- Aclara con agua caliente. Seca completamente.
El alcohol en que has remojado el grinder tiene resina disuelta. Ponlo en un recipiente y deja evaporar el alcohol: te quedará concentrado aprovechable.
¿Cada cuánto limpiar?
- Limpieza básica: Cada semana con uso diario.
- Limpieza profunda: Cada 2-4 semanas según el uso.
- Señal de que toca: Cuesta girar, los dientes no cortan bien, la malla está tapada.
"Un grinder limpio es señal de mente ordenada. Cuida tus herramientas y tus herramientas te cuidarán a ti."— Papadoulus
