Papel de arroz

El papel de arroz suele ser fino, ligero y bastante neutro de sabor. Se consume despacio y deja que destaque más el sabor de la hierba.

La pega es que puede costar un poco más de liar porque se rompe con más facilidad y suele apagarse antes si no está bien hecho.

Papel de cáñamo

El papel de cáñamo suele ser algo más grueso y resistente. Se lía fácil y aguanta mejor la humedad o los errores si no tienes mucha práctica.

También suele quemar algo más lento y tiene un toque más natural que gusta bastante a mucha gente.

Papel de lino

El lino está un poco a medio camino entre arroz y cáñamo. No es tan fino como el arroz ni tan grueso como otros papeles más clásicos.

Tiene una combustión bastante uniforme y suele ser buena opción si quieres algo equilibrado.

Papel de celulosa

La celulosa destaca porque suele ser transparente. Visualmente queda curioso y además quema bastante despacio.

Aun así, mucha gente dice que tiene un sabor un poco más artificial y que cuesta más de liar que uno normal.

Cuál merece más la pena

Si buscas el máximo sabor, el arroz suele ser la mejor opción. Si quieres algo resistente y fácil, el cáñamo va muy bien.

Para algo equilibrado, el lino suele cumplir bastante bien. Y si buscas algo diferente o más llamativo, la celulosa puede ser curiosa.