Qué es vaporizar
Vaporizar consiste en calentar el cannabis a una temperatura suficiente para liberar cannabinoides y terpenos sin llegar a quemarlo del todo.
Normalmente se trabaja entre 170°C y 230°C. En vez de generar humo, produces vapor, por eso suele resultar más suave para la garganta y deja menos olor.
Ventajas del vaporizador
Uno de los puntos fuertes es que aprovecha mejor el material. Con menos cantidad puedes notar efectos parecidos porque se desperdicia menos en la combustión.
También mejora bastante el sabor. Los terpenos no se queman tan rápido y se notan más los matices de cada variedad.
Además, el material vaporizado sigue teniendo algo de cannabinoides y mucha gente lo reutiliza después para recetas o infusiones.
Desventajas del vaporizador
El principal problema suele ser el precio. Los modelos baratos cumplen, pero los que realmente van bien suelen costar bastante más que un grinder y unos papeles.
También necesitan limpieza, batería y algo de mantenimiento. No es tan simple como liar y encender.
Hay gente que además nota el efecto algo distinto, más limpio y gradual, pero menos contundente que fumando.
Entonces, qué merece más la pena
Si fumas a menudo y tienes presupuesto, un buen vaporizador puede compensar bastante con el tiempo porque aprovechas mejor el material y reduces el olor.
Si acabas de empezar, seguramente tiene más sentido dominar primero lo básico, aprender a liar bien y luego decidir si realmente vas a darle uso a un vape.