El curado es el proceso que ocurre después del secado y antes del consumo. Es lo que diferencia un cannabis excelente de uno mediocre. Papadoulus lo explica para los cultivadores domésticos o para quien recibe material sin curar correctamente.
Por qué es tan importante el curado
Durante el curado, las bacterias aeróbicas descomponen los azúcares residuales y la clorofila que quedan en el material tras el secado. Si no se cura, el material sabe a hierba verde, irrita la garganta y los terpenos no se desarrollan completamente. Un buen curado de 4-8 semanas puede transformar completamente el producto.
El proceso paso a paso
- Material de partida: Material correctamente secado durante 7-14 días (hasta que los tallos pequeños crujen al doblarlos).
- Recipiente: Botes de cristal herméticos (Mason Jar). Llénalos al 75% de capacidad, no más.
- Las primeras 2 semanas: Abre los botes 2 veces al día durante 15-20 minutos para airear. Esto se llama 'burping'. Controla la humedad: debe estar entre 58-65%.
- Semanas 2-4: Reduce el burping a una vez al día, luego cada dos días.
- Semanas 4-8: Abre una vez por semana. Los terpenos se desarrollan completamente en este período.
Si al abrir el bote huele a amoniaco, hay demasiada humedad y puede estar empezando el moho. Abre el bote y deja airear varias horas antes de volver a cerrar.
Señales de un curado perfecto
El material curado correctamente: huele a sus terpenos característicos sin notas de hierba verde o amoniaco, los cogollos tienen una textura algo esponjosa pero no húmeda, y la combustión es suave sin crepitar ni apagarse.
"El tiempo es el ingrediente más barato y más infravalorado del curado. La paciencia transforma materia prima en experiencia."— Papadoulus
