RAW no nació como una marca más. Nació como una respuesta a todo lo que estaba mal en los papeles tradicionales. Demasiado blanco, demasiado químico, demasiado artificial.
El origen en Valencia
En 2005, Josh Kesselman lanza RAW con una idea clara: crear un papel completamente natural. Sin cloro, sin blanqueantes, sin historias.
El resultado fue el RAW Classic, ese papel marrón que hoy ves en cualquier sitio.
El color marrón no es estética: es la ausencia de química.
Una filosofía diferente
RAW no vende solo papel. Vende una forma de consumir más limpia y más consciente.
Materiales naturales, producción más sostenible y cero aditivos innecesarios.
De nicho a global
Lo que empezó como producto de tienda especializada acabó explotando.
Hoy RAW está en más de 100 países y es probablemente la marca más reconocida del mundo en su categoría.
Más que papel
Con el tiempo, RAW dejó de ser solo papeles.
Filtros, bandejas, grinders, accesorios… una marca que se convirtió en cultura.
"Cuando haces algo simple y lo haces bien, el resto viene solo."— Papadoulus